Con las pilas recargadas

Es mitad de semana pero esta vez es diferente, el equipo está trabajando a 120%. Y creo que saber el motivo de porque el equipo esta tan concentrado.

El fin de semana

Con el pronóstico de lluvia para el domingo, y siendo este mi último fin de semana con el equipo decidimos hacer un viaje el sábado. Así que llamamos a Budget (una agencia de alquiler de autos). Arreglamos el alquiler de un auto para 5 personas para el sábado a las 7 de la mañana.

El Elegido

Creemos que el indicado para levantarse a las 5 de la mañana e ir al Aeropuerto a retirar el auto era Philipp por decisión no tan democrática. Más que nada nos sorprendió la decisión sin quejas de tomar esa responsabilidad y despertarse tan temprano y con la temperatura a menos 0.

Y así empezó uno de mis mejores fines de semana en Irlanda

A las 8 de la mañana, después de que Philipp nos buscara estábamos en camino a ver uno de los paisajes maravillosos de este país.

Íbamos camino a Cliff of Moher así que mejor configurábamos el GPS ya que estábamos seguros que íbamos a quedarnos sin batería o sin señal en algún momento y necesitábamos volver en algún momento.

El viaje empezó genial, el clima soleado nos aseguraba de que era un excelente día para salir a hacer un roadtrip. Así que guiados el GPS y la ayuda del copiloto Abi todo apuntaba a que iba a ser un viaje inolvidable.

El auto era un Nissan Micra, al comienzo nos pareció un tanto pequeño para 5 personas y un viaje de más de 6 horas. Pero la emoción del viaje hizo desaparecer cualquier mal comentario y nos acomodamos para ir cómodos y hasta divirtiéndonos.

El viaje iba a ser largo, y un tanto complicado, pero confiábamos en la experiencia de manejo al lado izquierdo de nuestro chofer, aparte de la confianza estábamos entre 4 personas más recordándole en cada esquina que teníamos que agarrar el lado contrario al acostumbrado.

Caminos angostos, hermosas praderas, autopistas gigantes, señales de tránsito irreconocibles y el cambio de clima hacia bastante entretenido el viaje.

La emisora RTE fm2 nos acompañaba en el viaje, era bastante entretenida y con canciones que en algún momento nos hizo despertar a todos y ponernos a cantar.

El viaje estaba resultando un poco largo en el asiento de atrás, en donde compartíamos con Fredy, Yo y Diego hasta que en algún momento decidimos parar a estirar las patas

Así como faltando una hora para llegar al destino según nuestro copiloto y el GPS paramos a descansar, ir al baño, comprar algunas cosas para el almuerzo y a tomar un poco de café para aguantar el día.

Una hora más de un paisaje perfecto manejando en la altura de la costa de Irlanda, nos aseguraba que estábamos llegando al destino.

Se veían ovejas pastar, en las praderas al costado de una angosta ruta que iba a directo a Cliff oh Moher en el condado de Clare.

Empezábamos a comentar cuantas películas se filmaron en ese lugar y a probar nuestros conocimientos con cualquier tipo de juegos de roadtrip preparándonos para deslumbrarnos con lo que sabíamos que sería una anécdota que guardaríamos para toda la vida.

LLegamos

Estamos ahí en el tan popular Cliff of Moher, después de 3 horas y media de viaje al fin llegamos, y por los turistas que llegaban en cantidad se notaba que era algo que todo el mundo quería ver.

El último paso fue pagar una entrada de 6 Euros al lugar, que cubría el estacionamiento, las informaciones sobre el Cliff y un muy buen preparado lugar para recibir a turistas.

Unas banderas de la Unión Europea, de Irlanda y de lo que creemos que es el condado de Clare hacían darnos cuentas de lo lejos que estábamos de Asunción y de lo maravilloso que era estar en ese lugar

Al empezar a subir unos 200 metros por un corredor los acantilados ya se notaban inmensos, pero el viento nos hizo sufrir un poco esta última caminata

Estábamos en uno de los acantilados más hermosos del mundo

Era cierto, y la vista era maravillosa, sigo recordando perfectamente como mi mente se quedó en blanco. Estaba deslumbrado con todo lo que veía en ese momento. Todos nos quedamos sin hablar o bien gritando un poco palabras de asombro.

No sé si las siguientes fotografías pueden describir lo que se siente estar en un lugar tan particular, pero esperemos que las imágenes cuenten más que mil palabras.

Es uno de los lugares más increíbles en donde tuve la oportunidad de estar, y más compartir con amigos se convirtió en una de las mejores experiencias de mi vida.

En un momento del viaje cada uno se alejó y empezó a meditar, la paz y belleza del lugar era el lugar ideal para apagar por un momento la mente.

Y por supuesto sacamos muchísimas fotos. Fue perfecto ver los colores de nuestra bandera en ese lugar.

Un lugar pendiente

Nos acordamos que dos fines de semana atrás habíamos ido a otro acantilado pero que la niebla de ese día no nos había dejado apreciar el paisaje así que nos pusimos en campaña para aprovechar que estábamos a 50km del lugar para ir a ver el lugar sin niebla.

El lugar era Kelkee y en mi opinión particular el lugar era más impresionante que Cliff of Moher.

Estar en un lugar no tan turístico me encanto mucho más, y de vuelta todo era asombroso. El mar golpeaba las rocas con tanta fuerza que sonaban como truenos, la vista de este lugar era increíble, tan increíble que te hacía sentir pequeño ante tanta inmensidad.

Vivir y compartir

Este fue uno de los mejores viajes que me tocó vivir, aparte de estar en uno de los mejores y más impresionantes lugares del mundo, lo hice estando con amigos y esto define muy bien el espíritu que tenemos con Viadedo.

Salgamos a conocer más lugares, a disfrutar con amigos, a escaparnos de la rutina el fin de semana, y por sobre todo a juntar anécdotas.

Gracias Irlanda!
Slainté!